
Hicimos el amor debajo de un piano.
Todo comenzó en la entrada de la estación de metro, Trocadero. El lugar menos rebuscado de la ciudad ya que debe tener la vista mas privilegiada de aquella torre fotografiada en exceso por miles de turistas. Un lugar transformado en un centro romántico a la fuerza, pero en esta situación no había nada de romance. Un lugar lleno de bailarines y músicos que ven la oportunidad de dinero por haber tantos turistas, lo mismo pasa con los puestos de comida, los cuales deben vender la pero comida de la ciudad, y también la mas cara. Mas encima es un barrio de ricos, avenidas llenas de tiendas de renombre de la moda mundial, avenidas que convergen en una rotonda rodeada de cafés que te cobran la vida por tomarte una miserable taza de agua caliente con semillas negras provenientes de algún país que colonizaron en África.
En este ambiente que huele a guía turística estaba ella. Desamparada, mirando nada. Se notaba que no era de la ciudad, murmullaba un idioma raro en su celular, entre llorando y riéndose orgullosa de alguna decisión que estoy seguro había tomado algunos momentos antes. Estaba vestida de forma elegante, y sostenía una invitación en su mano izquierda.
Yo solo estaba parado ahí, mirándola, sin ninguna ambición ni intención. Solo la miraba como me gusta mirar a todo el mundo, tratando de adivinar que mierda les pasa a los seres humanos de hoy en día. Entre mi inspección un tanto psicópata y su observación hacia el vació, se encontraron nuestros ojos.
Camino hacia mi, mientras yo parado ahí con cara de sorpresa disimulada esperaba alguna sorpresa, o mas bien una cachetada por estar mirándola tanto. Me agarro del brazo y me metió al Palais de Challiot, que esta ahí mismo a unos cuantos metros de donde nos encontrábamos los dos. Era algún tipo de evento cultural, la bienvenida a algún escritor exitoso, la inauguración de alguna exhibición de arte, en verdad nunca supe lo que fue. Solo se que había un piano de cola en plena entrada. Y a la vista de todos, y a nadie le sorprendió, eran personas del ambiente artístico de clase alta que aprobaban tales actos o simplemente dejaban a todo el mundo hacer lo que les de la puta gana.
Hicimos el amor debajo de un piano.













13 comentarios:
a mierda
si estas cosas pasaran aqui... jajajaja
quien dijo que esas cosas no le pasas al cha y aqui. cha matador.
jajajaja la cago cha de mierda
eehmm no
ME TIENES LOCA DESGRACIADO
abajo de un piano bien bien bien
amar al cha
jajaja el loco rockstar
como quisiera
buena escritura, buena idea, se lo voy a proponer al papá, bueno.
Besitos de Marisol Esmeralda
hoy te vi durmiendo raja en el patio de la u jajajaja
rico
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